martes, 26 de abril de 2011

Juego de carambola



Armar un libro de poemas es una hazaña de anatomía. Ese manuscrito explayado en la mesa de billar es el corpus que durante cinco años estuvo gestándose en mis cuadernos y en mi computadora. Si bien dejó su etapa fetal en Marnay, ahora me toca ser un Humberto Fernández Morán poético, sacar un bisturí de diamante y abrirlo, inspeccionar, hurgar, mover, tantear, palpar la posición de los poemas sin tocarlos. Es una consciencia de ilación y espacio. Me toca ser obrero y construirlo. Me toca ser niño frente al lego. Es también un trabajo de diseño de interiores donde la fluidez es el impulso creativo.  Un trabajo de narradores donde el argumento es (...) El caso es que esas hojas están despellejándose de mí y sueltan las ramas que las sostuvieron (los ensayos constantes, mi vigilia) y salen por la puerta de atrás, en camuflaje. Este proceso de ordenación ha hecho que sea un juego preparado para ti. No tiene orden, ergo, ni índice. Pretende ser una invitación al tanteo y el extravío. Lo que fue para mí, pues. Armar un libro de poemas es un proceso orgánico que debe conservar los accidentes del proceso creativo. Una olimpíada, en otras palabras.

Nota bene: Las mesas extensas, por cierto, son una afición nueva. Hubo mucho silencio y también música. Radiohead y Keith Jarrett me mantuvieron el ritmo. La imagen es un documento del inicio. Rato después había hojas por doquier y la cámara terminó estrellada contra el suelo.  

2 comentarios:

Hernán Lameda Luna dijo...

Oye, tambien he estado tratando de hacer un poemario, darle una estructura a un conjunto de poemas escritos desde hace tiempo y me ha costado. Muy identificado con el post.

mharía vázquez benarroch dijo...

Sugerencia: deja que se amoreen, es decir,que se apareen por la cercanía de las imágenes; donde coincidan los caminos agrúpalos en cantos o en rotaciones. divide el libro en dos, tres o cuatro grupos,y que se hagan cercanía por las imágenes que contienen. así he podido armar mis 7 poemarios, sin tanta angustia...y los dos que más te gusten, uno para el comienzo del libro y otro para el final.
si de algo te sirve, espero que así sea.
buena suerte y gracias por darnos un nuevo poemario.
un abrazo
mh